Una aventura en la planicie africana será un recuerdo a guardar por los más pequeños por el resto de sus vidas. Pero padres obsesionados por enfermedades y limpieza, mosquitos y el sol pueden terminar pasando por una tortura. Aquí algunos consejos para que vuestro safari de descubrir África sea todo un éxito para toda la familia.
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Los padres tendrán que hacer algunas tareas antes de ir con sus niños de safari. Lo más importante es cuidarse de los mosquitos. Son los niños pequeños y bebés los que tienen más riesgos de enfermarse gravemente de contraer malaria. Lo principal es usar un buen repelente (natural dentro de lo posible, los que contienen químicos en altas cantidades pueden resultar tóxicos o desarrollar alergias), cobertores de noche, ropa adecuada. Los medicamentos contra la malaria pueden administrarse en dosis pequeñas a los niños, aunque hay mínimos de edades.
Respecto a la fiebre amarilla, en Zimbawbe, Botswana, África del Sur y Namibia no hacen falta certificados de vacunación, excepto que se ingrese desde un país que tenga riesgo de infección. Namibia del Sur es una zona libre de malaria también.
Aparte de los riesgos propios de un safari (que en realidad no son tantos, pues las chances de que nos muerda una serpiente o sufrir un ataque de cocodrilos son casi nulas), los niños pueden sufrir algunas condiciones del cambio: resfriados, problemas estomacales y otras enfermedades no muy serias. Lo mejor es empacar las medicaciones habituales.
Muchos no recomiendan hacer un safari con bebés o niños menores de 5 años. Es una cuestión de mantener el interés de los más pequeños. En algunos lugares es mejor informarse con anticipación: algunos establecimientos hoteleros no aceptan niños menores de 12 o incluso 14 años. Pero también hay otros establecimientos amigables y que tienen en consideración a los niños: en Spurwing Island en el Lago Kariba hay una red electrificada que mantiene a la vida salvaje lejos del establecimiento. Quizás debáis preguntaros si vuestros niños entienden que no deben acercarse a los elefantes o perturbar la vida natural.



