En Marruecos encontramos el Reino de Fez fundado por Idris II cuyo origen data hacia el 1217-1465, representó un reino musulmán de gran importancia en la historia marroquí, el cual se encontraba gobernado por las dinastías Bereber merinies o Benimerines.
La Ciudad de Fez su capital se encuentra emplazada en el noroeste de lo que hoy conocemos como Marruecos, teniendo como limite norte el Mar Mediterráneo, al este Tlemecén, al Sur con el desierto del Sáhara y al oeste con el Atlántico.
En este histórico lugar podemos encontrar las famosas tumbas de los sultanes Merenid del siglo XIV al norte de la ciudad, que si bien son las tumbas en ruinas, constituyen un lugar ideal para tomar una vista maravillosa sobre la medina y una de las terrazas de la medina nos permite disfrutar del Museo Nejjarine
La Medina más antigua de Marruecos es una de las más grandes del Magreb, fue consagrada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1981, en ella podemos encontrar los misterios de un mundo atemporal, donde las tradiciones no han cambiado por milenios, sus artesanías trascienden el tiempo, llegando a la actualidad con la misma confección que hace siglos.
Sus calles son un laberinto y una verdadero portal del tiempo, donde sus aromas son inolvidables para cualquier visitante, ya que la atmósfera es única, recibiendo el apodo de “La ciudad de los mil laberintos”.
Fez para el turista es todo un misterio que vale la pena descubrir, y en la actualidad es un punto neurálgico de reunión para la industria turística del país, donde se pueden adquirir piezas únicas de artesanías, que han adquirido relevancia mundial, como su orfebrería y marroquinería.
