Una experiencia muy recomendable es recorrer el país marroquí disfrutando, y sufriendo en algunos casos, los diferentes transportes públicos existentes.
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Para viajar entre las principales ciudades como Rabat, Casablanca o Fez se puede aprovechar la red de ferrocarriles de Marruecos, sin duda alguna, uno de los tendidos ferroviarios más modernos de todo el continente africano.
Otra opción para desplazarse entre una ciudad y otra son los autobuses, de los cuales la principal y más fiable compañía es la CTB (la Compagnie de Transports Marocains). Tanto autobuses como los vagones de los trenes pueden suponer una buena oportunidad para contactar con la población local, lo que siempre supondrá una fuente de información importante para lograr alojarse, comer y comprar en los lugares que más se ajusten a nuestros gustos.
Aunque para establecer un contacto más estrecho con los marroquíes, hay otro medio de transporte donde se puede hacer literalmente. Se trata de los taxis compartidos para viajar entre distintas poblaciones. No tengas miedo a tomar uno de estos taxis, casi siempre modelos Mercedes de hace ya bastantes años. Lo que si es básico es que pactes el precio en dirhams, la moneda local, antes de salir. Luego sólo tendrás que esperar a que el conductor consiga llenar las plazas del vehículo.
Estos taxis compartidos los encontrarás sin problema alguno en las proximidades de las estaciones de tren y autobuses. Y pese a la apariencia inicial, son bastante fiables y baratos, por lo que son un buen modo de viajar por el país, sin el encanto de otros medios más exóticos, pero muy prácticos por el contacto que tendrás con otros viajeros o con los marroquíes con los que compartas el taxi.

