Como no puede ser de otra manera, antes de regresar a los países de origen si uno está de visita en Sudáfrica, es imposible no realizar un safari en territorios del llamado “continente negro”.
Es que, además de numerosos Parques Nacionales que ofrecen oportunidades únicas e incontables para observar los animales más característicos de la región, en Sudáfrica también se pueden apreciar las diversas reservas privadas, de gran valor para la protección del ecosistema silvestre, como Mala Mala y Sabi Sabi.
Para los que quieran conocer más datos sobre las mencionadas reservas privadas, cuentan éstas con alojamientos de primera categoría, además de locales gastronómicos de primer nivel, en donde el turista tiene la posibilidad de probar y deleitarse con la excelente cocina africana, con el aditivo fundamental de hacerlo en el corazón mismo de la más pura y salvaje naturaleza de ese continente.
Por otra parte, en cada uno de los safaris, hay guías altamente capacitados y con la experiencia suficiente para compartir sus conocimientos sobre la flora y la fauna autóctona africanas, durante las diversas excursiones guiadas que se realizan en vehículos 4×4, y también durante las caminatas
que se organizan para poder apreciar a cada paso la belleza natural africana.
Lo cierto es que son tres los safaris organizados que más son solicitados por el turista que llega a Sudáfrica con ansias de conocer más de cerca el exotismo y naturaleza autóctona, ellos son: el que abarca un recorrido por el Parque Nacional Tsitsikama, en segundo lugar un paseo por el Parque Nacional Kruger, y en tercer lugar el safari al Parque Nacional Royal Natal, completan las alternativas turísticas más importantes de la zona.
Fuente: Teleaire.com




