Jartum, una ciudad de contrastes
Llegamos al punto en que el Nilo Blanco se une con el Nilo Azul. Llegamos a la puerta entre el África negra y el Norte Árabe. Llegamos al lugar donde, a pesar de su religión islámica, los restos arquitectónicos muestran un pasado colonial. Llegamos a Jartum, la capital de Sudán. Una ciudad de contrastes.

Caminar por sus calles es encontrar una metrópoli bien diseñada, con calles arboladas en las que se alzan las sedes de los órganos de gobierno del país. Con un importante puerto fluvial que constituye en un importante centro comercial de entrada y salida de productos, Jartum es también , un importante centro cultural, en el que pueden recorrerse, entre otros, el Museo Nacional de Sudán y el Museo Etnográfico. Además, entre las construcciones civiles dignas de mencionar y visitar se encuentran el palacio de la República y los edificios del Parlamento. Allí, el arte se encuentra influenciado por las grandes civilizaciones mediterráneas y se conservan importantes vestigios arqueológicos de los primeros colonizadores árabes y de los cristianos coptos venidos de Egipto.

Pues si lo que buscas es diversión como salidas nocturnas y bares, no te encuentras en el lugar indicado. Es que, debido al toque de queda existente en Jartum y otras capitales importantes, esas posibilidades son muy limitadas. La prohibición de beber alcohol y lo conservador de la tradición musulmana del país contribuyen a limitar las opciones en cuestión de entretenimiento. Y si eres mujer debes evitar las vestimentas que puedan resultar provocativas, siempre es mejor ir tapada. En tanto, para hacer fotos, deberás obtener un permiso en la Oficina de Turismo de Jartum, donde te facilitarán una lista de lo que no puedes fotografiar. Además, debes conseguir un permiso pago para visitar los yacimientos arqueológicos históricos, expedido por el Departamento de Antigüedades de Jartum.

Pero si quieres ir de compras no debes perderte una visita a los puestos del zoco, lugar donde se vende comida, especias, artesanía y joyas. Allí, el turista podrá disfrutar viendo la labor de los cesteros y ebanistas, y también admirar cómo se trabaja con el oro y la plata. Jartum es una ciudad para visitar con respeto y cuidado. Jartum es una ciudad de contrastes.

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