Las Salinas de Pedro de Lume. Una sorpresa en la Isla de Sal
Antaño símbolo del control colonial de las potencias coloniales sobre el Archipiélago de Cabo Verde, las salinas de Pedro Lume son hoy, junto a las espectaculares playas, la principal atracción turística de la Isla de Sal. A poco más de tres horas de avión del sur de Europa este archipiélago atlántico ofrece una cada vez más asentada oferta turística y paisajes vírgenes que aún no han sido devorados por la industria del ocio. Uno de esos parajes es el de las Salinas de Pedro Lume. Activas hasta los años 70, hoy son un paraje frecuentado por los turistas, especialmente los surfistas que cabalgan sobre las olas en las playas adyacentes.

Lo que sorprende de estas salinas es su espectacular ubicación. Ocupan el fondo del cráter de un volcán extinto que alcanza, en su parte más ancha, el kilómetro de diámetro. El fondo del socavón de piedras pardas está unos metros por debajo del nivel del mar, razón que provoca la filtración de agua de mar que colma el interior del cráter con un laguillo de aguas someras que recuerda, por su color, al cercano Lago Rosa de la ciudad de Dakar, en Senegal. Desde finales del siglo XVIII se explota la sal del lugar. En un primer momento, el mineral se transportaba a lomos de mulas que debían ascender hasta el borde del cráter. En el siglo XIX se construyó un túnel que da aún más encanto al lugar. Cuando uno atraviesa el boquete, parece que se entra en otro mundo.
Una pequeña iglesia abandonada y los restos de un gran edificio de madera nos recuerdan el pasado industrial del lugar que hoy se ha convertido en una especie de gran spa al aire libre al que acuden los turistas para beneficiarse de los baños en aguas de alta concentración salina (similares a las del Mar Muerto) y masajes con lodo.
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Comentarios al artículo
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Fecha: December 27, 2007 at 9:13 am
[…] cantidad de minerales que existen en su agua. Resulta muy interesante observar cómo sus gentes extraen la sal de sus aguas rosa que más […]









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