Porque Sudáfrica no sólo es única por sus atractivos naturales y la diversidad de sus paisajes, sino también por su gente y sus diferentes culturas, por sus “tribus” ancestrales, que cada vez más entran en contacto con los turistas que llegan desde distintas partes del mundo para conocerlas.
Así, por ejemplo, los Zulú , los Xhosa y los Ndebeles, muestran al mundo entero sus diferentes formas de manifestarse, a través de sus creencias, de sus expresiones artísticas y religiones, pero también de sus particulares estilos musicales y de sus formas de vestir, que forman parte de sus culturas y tradiciones. De hecho, para el Mundial de Sudáfrica 2010, que se realizará entre el entre el 11 de junio y el 11 de julio del próximo año, los organizadores han diseñado una pelota que posee 11 colores diferentes, que no sólo representan a los 11 jugadores en la cancha de cada equipo, sino también a los 11 lenguajes oficiales del país y a sus 11 tribus.
Por todo esto, Sudáfrica no cuenta con una cultura oficial, sino que, por el contrario, la diversidad racial y étnica hace de cada una de las manifestaciones expresivas en sí una de las mayores riquezas del país. Incluso para el turista que llega ansioso por conocer a los descendientes de los pobladores ancestrales.
Para los que visitan el continente africano por primera vez, Sudáfrica representa un lugar exótico y fascinante, que funde originalmente la tradición de su pueblo, la belleza de su paisaje natural, y el progreso traducido en su moderna infraestructura urbana, esto es, en su red hotelera, en sus rutas y caminos, y en su gastronomía, fundamentalmente.
Fuente: Teleaire.com
Fotografía: http://serviciochilenodemediacion.bligoo.com/content/archive/2008/3

