La música ha sido importante para el desarrollo de muchas culturas en el mundo, en ella se han visto plasmadas muchas de sus tradiciones y ritmos de vida. Es también un indicador histórico pues en varios casos la música ha evolucionado al mismo son de los pueblos en la cual se produce. En el caso de África, su música es muestra de todo lo que sus pobladores realizan, sienten y pasan con el tiempo.
En la música de África se ha hecho una clasificación: la música del norte y la música subsahariana. En el primer caso, está integrada por la música elaborada y compuesta por los países árabes, incluido el Sahara, como Marruecos, Argelia, Túnez, Mauritana, Egipto, Libia y Sudán, por mencionar a los más representativos. Como es evidente esta clase de música tiene muchos rasgos con la de Medio Oriente.
En el segundo caso, está conformada por la música de África Negra como Senegal, Guinea, Ghana, Camerún, Zaire, Angola, Zambia y Sudáfrica. Esta clase de música es conocida en el mundo debido a sus ritmos sofisticados y modelos rítmicos.
En general la música de África tiene estructuras complejas; la música es interpretada en grupo teniendo una voz principal y las demás voces tienen que realizar su papel respondiéndole. Las funciones de esta música es la de servir de compañía para las danzas, la jornada de trabajo, las ceremonias religiosas, procesiones y para la comunicación. La música es consentida en las fechas más importantes, además es imposible confundirla a pesar que posee una variedad incalculable.
La música africana gracias a su diversidad cultural ha sido motivo para que aquellos visitantes de la zona se la lleven para mostrarla ante el mundo, especialmente a Europa y América. Por medio de estos traslados de música se ha producido algunos resultados como el blues, el reggae, la música cubana, el jazz, el country y música latina, entre otras.
Toda esta diversidad de sones y ritmos africanos es sinónimo de la conciencia de la identidad africana, en donde se valoran sus tradiciones y de cierta manera aquellos aportes llegados desde afuera; estas influencias se han mezclado produciendo un ínter culturalismo dando resultado a la diversidad del panorama musical africano.
Para los africanos la música no es sólo interpretar una letra, es el arte de cantar a la vida. En cualquier ciudad africana su música vive ligada a los ámbitos espirituales, rituales, religiosos y mágicos; la música camina paralela a la vida.






