Puente Nelson Mandela, el símbolo de la nueva Sudáfrica.
En Sudáfrica (ver hoteles en Sudáfrica), la búsqueda de un nuevo modelo social de apertura e integración, con todas las dificultades, se refleja también en nuevas construcciones que buscan dejar un sello arquitectónico emblema de la nueva etapa. En Johannesburgo, un nuevo puente inaugurado en 2003, impulsa el desarrollo de una zona degradada de la ciudad, convirtiéndose en un símbolo del cambio: el Puente Nelson Mandela.

Imagen Ag 2006
El Puente Nelson Mandela se erige como el nuevo símbolo de la ciudad de Johannesburgo, atravesando la barrera urbana que significaba el cruce de 42 líneas ferroviarias en el centro de la urbe. Es el mayor puente colgante de Sudáfrica y por supuesto, un homenaje a la persona que consolidó el proceso de apertura social y el fin del apartheid en el país. El puente, a pocos años de su inauguración, se convirtió en el nuevo hito de la provincia de Gauteng, siendo además un nexo de comunicaciones que impulsa el desarrollo del alicaído centro de la ciudad.

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Las zonas de Newtown y Braanfontein unidas por el magnífico puente, conforman el llamado “arco cultural” de Johannesburgo. La estructura del puente, de casi 300 metros de largo, fue parte esencial de un proyecto de revitalización del centro de la ciudad, uniendo con dos carriles de tráfico, acera para los peatones y una bicisenda dos barrios estratégicos e históricamente aislados. Es el nexo de un amplio plan de renovación urbana: la idea fue básicamente transformar la zona en un sitio amable y atractivo para visitar, trabajar y vivir, siendo incorporado a los circuitos turísticos demandados de la ciudad. Newtown y Braanfontein, a ambos lados del puente, se renuevan con propuestas que incluyen centros de negocios,comerciales y culturales impulsados por un nodo de comunicaciones del transporte público, que garantiza el movimiento de gente en la zona.
Dos imponentes torres sostienen el puente en un diseño asimétrico: una de ellas, es la torre norte de 42 metros de altura, mientras que la torre sur, alcanza los 27 metros, creando un juego visual muy sutil y atractivo. El puente Nelson Mandela es un nuevo eje y emblema de una de las principales ciudades del país, y la excusa para impulsar un nuevo modelo, que con esfuerzos y dificultades, avanza para dejar el pasado atrás.
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