Religiones de África
En el último tiempo, el arrasador avance de las grandes religiones, como el Islam y el Cristianismo, ha generado que religiones más pequeñas y tradicionales, como las religiones oriundas africanas, se estén convirtiendo en religiones marginales. Esto se está dando en términos globales, ya que si uno se refiere específicamente a casa una de las comunidades africanas, las religiones tradicionales siguen siendo fuertemente mayoritarias.
En muchas de las cosmogonías de las religiones de África, existe un panorama de varias deidades que se orden bajo ciertas jerarquías, sin embargo, en la mayoría de las religiones de este continente, siempre hay la presencia de una deidad mayor, sobre todas las demás, que es el dios creador, que posee el poder de gobernar sobre todo lo divino y lo humano. En la mayoría de las tradiciones, el dios, que puede o no haber nacido de una madre, vivió en un origen entre los seres humanos, pero por distintos motivos, que cambian según la leyenda de la cultura, dejó la tierra, dejando así a los humanos y a toda su creación, totalmente desprotegidos y olvidados, razón por la cual, los habitantes ya no tienen una relación directa con este. Por lo que este se ha convertido en un dios lejano.
Sin embargo, además de la presencia de este dios lejano, los pueblos y las religiones africanas, reconocen unas fuerzas espirituales en la naturaleza, que a diferencia del dios creador, están mucho más cerca de las personas. Estas fuerzas naturales, encarnas distintas deidades están vinculadas a distintos aspectos de la vida cotidiana de los habitantes, y les pueden resultar, según sea el caso, beneficiosos o malignos. Por ejemplo, los pueblos Zulú, piensan que pueden utilizar estas fuerzas para su beneficio, pero que a la vez les pueden generar una serie de desgracias. Las fuerzas naturales, normalmente están presentes en los montes, los bosques, los ríos y en algunos animales y plantas.
Además, en la mayoría de las religiones africanas, también existe el culto a los antepasados, siendo este, el centro sobre el que se fundamenta la ideología de las culturas. Las costumbres de este tipo no son uniformes, ya que varía según el grupo étnico del que se trate. Sin embargo hay costumbres que se repiten, como por ejemplo el hecho de que una persona sin descendencia no se puede convertir en antepasado, así como también la repetición de los nombres de los antepasados en los recién nacidos.
Fotos: Flickr
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