Un poco antes de que la cantante colombiana Shakira clausure la Copa Mundial de Fútbol 2010 con su Waka Waka (Time for África), como himno internacional del campeonato en Sudáfrica y deje de rodar el “jabulani”, nombre de la pelota oficial que en lengua bantú quiere decir celebrar o festejar, millones de personas habrán asistido a una verdadera fiesta del deporte, con un significado que va aún más allá de éste.
“Ke nako” (es la hora), es la frase elegida por los organizadores para identificar a su Mundial. “Ke nako” para los “bafana bafana”, tal el apodo con el que en Sudáfrica se conoce a la selección de ese país y su afición, “es la hora”, en definitiva, para el fútbol del continente africano. Desde la tribuna, a sus 91 años, con una salud ya en declive pudo verse a Nelson Mandela, orgulloso como siempre lo estuvo, incluso durante los años en que estuvo en prisión, de su país y su gente.
Hace mucho tiempo ya que el mismo Mandela marcó un gol imperecedero en la historia del mundo y, en particular, en el fin de la segregación racial en el continente africano.
Y más allá de los millones de dólares que seguramente ingresaron en tickets, alojamiento, y gastos en general de cada uno de los turistas que estuvieron en Sudáfrica durante el Mundial, y de los millones que antes se invirtieron en los estadios y en infraestructura, también en los hoteles de las principales ciudades sudafricanas, la copa 2010 puede ser una ayuda impensable para todo un continente que intenta mostrar su otra cara al mundo.
Fuente: Teleaire.com

