Entre partido y partido de la Copa Mundial de Fútbol en Sudáfrica se vive una verdadera maratón de turistas que aprovechan al máximo su estadía en el país africano para conocer los distintos atractivos que ofrece.
Así, por ejemplo, una de las opciones que más eligen los turistas es la excursión al Parque Nacional Kruger, que es el más grande de todo Sudáfrica.
Y si se está en Johannesburgo o en sus cercanías, el Museo del Apartheid es también una de las mejores propuestas, y es una excelente oportunidad para conocer un poco más la historia pasada y reciente de éste país que es para muchos una incógnita: Sudáfrica.
También en Soweto hay opciones para disfrutar entre partido y partido del Campeonato Mundial de Fútbol 2010; allí, por ejemplo, es posible visitar la casa de Nélson Mandela, o ambién la iglesia Regina Mundi, y por qué no el Peterson Memorial Square, un lugar sumamente emblemático en lo que respecta a la lucha antiapartheid.
Para aclarar un poco el término, el denominado “apartheid” fue el proceso desegregación racial, entre negros y blancos, que vivió Sudáfrica hasta hace muy poco tiempo. Esto generó una separación cada vez más tajante y hasta sangrienta de tipo política, económica, social, cultural y racial.
Obviamente, el apartheid estuvo coordinado por personas de la raza blanca, y señalo “obviamente” porque en la historia de la humanidad resalta el carácter etnocéntrico de aquellos por sobre las demás razas y cosmovisiones.
Por suerte, éste proceso segregatorio está hoy disuelto y la sociedad sudafricana está en vías de conciliación con su pasado y con sus diferentes culturas, todas claves e igual de importantes en lo característico del país.
Fuente: Teleaire.com




