Una excursión por los misterios del río Omo, en Etiopía
Una excursión por el río Omo , en Etiopía, supone una excitante aventura entre paisajes exóticos y una zona plagada de yacimientos paleontológicos y habitada por más de 50 tribus autóctonas que nos acompañaran por el recorrido. Bien podría ser por su riqueza e historia, la cuna de la Humanidad.

Imagen CharlesFred
Declarado como Patrimonio de la Humanidad en el año 1980, el valle del río Omo, está situado al sur de Etiopía, en el estado de Naciones, Nacionalidades y Pueblos del Sur, casi en la frontera con Kenia. Es un área poco accesible y no exenta de riesgos: podríamos encontrarnos con una invasión de moscas tse-tse, la amenaza del calor y el sol sofocante, las lluvias diluviales, o el paludismo.
Sin embargo, la zona guarda en silencio algunos de los enigmas sobre el origen de la humanidad: es un importantísimo yacimiento paleontológico, uno de los más ricos de todo África. En la zona, se hallaron restos de homínidos de hasta 4 millones de antigüedad, piezas fundamentales para el estudio de la evolución humana.
El Rio Omo, en su curso, tiene una caída que va desde los 2500 metros de altura sobre el nivel del mar en su origen, hasta los 500 metros en su desembocadura en el lago Turkana. En sólo 760 kilómetros de largo el río atraviesa varios rápidos, por lo que es ideal para los amantes del rafting, sobre todo entre septiembre y octubre, en la temporada de lluvias. En su recorrido atraviesa el Parque Nacional del río Omo, un área plagada de cocodrilos e hipopótamos.

Imagen Rita Willaert
En el valle del río Omo, durante miles de años, una diversidad de culturas y grupos étnicos se asentaron sobre las orillas, siendo hasta la actualidad, una comunidad de culturas ancestrales que perduran con una increíble impermeabilidad al mundo moderno.
El valle del río Omo, está reconocido como uno de los lugares más salvajes de África. Aun perduran en las tribus tradiciones, ritos y hasta enfrentamientos a muerte, muchas veces por una porción del territorio para el ganado. Algunas de las tribus que habitan la zona se conocen con nombres como los hamer, los surma, los karo o los mursi, en su mayoría, sin contacto con el mundo exterior. Los hamer son la tribu con la que se puede establecer un mayor contacto.

Imagen Rita Willaert
A pesar de lo difícil que resulta distinguir a cada una de las etnias, tienen rasgos distintivos de una belleza inusual: cuerpos pintados y decorados exageradamente.
Presenciar la vida y las costumbres del valle del río Omo es una experiencia no sólo a los confines de África, sino a los misterios mismos del origen de la humanidad.
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Comentarios al artículo
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Fecha: May 18, 2009 at 9:31 pm
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